P&R: La Travesía de Una Madre Inmigrante

Por Guadalupe Sandoval

Nota del Autor: Todos estamos conscientes del peligro que los inmigrantes enfrentan al cruzar la frontera para venir a los Estados Unidos. Quería brindarle a los curiosos el gusto de saber la historia de una mujer inmigrante. También quiero que todos comprendan su fortaleza como mujer al tomar este trecho a los Estados Unidos. Esta mujer es mi madre.

P:¿Hace cuantos años viniste a los Estados Unidos?

R: En 1997. Hace veinte años.


P: ¿De donde eres? Es decir, ¿de que parte de Mexico vienes?
R: De Guanajuato, Irapuato.


P: ¿Cuáles eran las condiciones en que vivías en tu rancho?

R: Pues, no eran buenas. En primer lugar no había agua dulce, había agua salada. En segundo lugar, no había drenaje. Era pura pobreza. Éramos muchos hermanos, éramos nueve hermanos, y yo era la más grande.


P: ¿Cuál fue el punto en el que finalmente decidiste tomar el trecho a los Estados Unidos?

R: Por qué pensaba que venirme a los Estados Unidos era mejor para mí, para mi familia. Pero, mi papá no me dejaba venir.


P: ¿Por que no te dejaba venir?

R: Me dijo que él no tenía dinero para que me viniera. Decía que el trabajo era muy duro aquí [en los Estados Unidos]. Como me dijo que no tenía dinero para que me viniera, yo conseguí ese dinero.


P: ¿Cómo conseguiste ese dinero?

R: Con una tía que no tenía hijos y tenía sus ahorros. En ese tiempo conseguí mil dólares. Era mucho dinero, pero el coyote me pedía quinientos dólares para venirme por Mexicali.


P: Entonces, ¿El camino que decidiste tomar para los Estados Unidos fue por la frontera con Mexicali?

R: Si, por Mexicali, pero no por el borde. Caminamos por perchas. Y no se por donde nos llevó el señor pero avanzamos caminando.


P: ¿Qué desafíos enfrentaste cuando tomaste este viaje?

R: Caminaban muy rápido sin saber qué terreno pisamos de noche. Solo fue una sola noche.


P: ¿Hay alguna cosa que no se te olvida o que fue especialmente memorable sobre tu viaje?

R: Si, me hizo daño la comida en Mexicali. Y otra cosa, caminamos mucho, pero luego llegó un carro por nosotros. Allí tenía que venir escondida donde uno se pone los pies, acostada abajo. Mis pies, en ese punto, estaban dormidos.


P: ¿Tenias algún miedo al venir para los Estados Unidos?

R: No se por qué, pero no tenía miedo. También soñaba. Soñaba cosas antes de venirme, en algo que no lo explico, pero me soñaba en el bus sin estar allí. Dos veces soñé eso.


P: ¿Cuál fue tu primera impresión de los Estados Unidos?

R: Pensaba que era diferente aquí, pero los primeros meses no fueron tan fáciles. No encontraba trabajo. Me fui a Los Ángeles. Allá no conocía a nadie más que una prima, pero ella ya tenía su trabajo.


P: ¿Qué emociones tenías cuando viniste a los Estados Unidos?

R: Emociones tristes, muy tristes. Tristes por que aveces me acordaba de mi familia y me sentía muy sola y me ponía a llorar. Y también por qué siendo mujer, aunque tengas parientes aquí en los Estados Unidos que son tus primos te tratan mal. Y tienes que aguantar.

P: ¿Qué era lo que te hacía aguantar?

R: Por qué no me quería regresar sin dinero ni nada a mi pueblo. No quería que fuera en vano. Como quien dice, un fracaso.


P: ¿Tu papá supo cuando te viniste?

R: Si. Me dejo venir, pero no me dio dinero.


P: ¿Qué extrañas de México?

R: Lo que extraño es la comida.


P: ¿Algo en especial?

R: Si, el tipo de carne de México. Todo tipo de carne de México. Se me hace distinta la de aquí. Lo diferente que tiene es que es más fresca allá. Y aquí es muy refrigerada. Y allá tiene otro sabor mejor.


P: ¿Qué es lo más difícil de ser un inmigrante?

R: Lo más difícil de ser un inmigrante es ser discriminado. Por qué hay gente que te discriminan o te hacen sentir mal por el hecho de que no puedes hacer cosas que ellos pueden hacer. Y también el no saber inglés, también es muy duro por qué te puedes hallar un trabajo, o hay trabajos que ocupen que estés bien legalizada y no puedes.


P: ¿Hay un momento en específico que recuerdas ser discriminada?

R: Si. Una vez que todavía no era residente, quería aplicar para una fábrica y me dijeron que yo no tenía documentos buenos, y les dio risa. Y me sentí mal. También hay veces en las cuales aunque trabajes muy duro en los trabajos te dicen que saliste muy caro. Pero tú sabes que le estás dando a todo lo mejor. Y siempre salen con que uno “va muy despacio”, pero andas trabajando muy rápido. Y siempre hay contratistas que dicen que vas muy lento, pero no es cierto, somos trabajadores.

Sobre el Autor: 

Guadalupe Sandoval, más conocido como “lupes de frutas”, es una risa sonriente. Ella es un ávido y fiel entusiasta de Netflix. Ella tiene un sketchbook ocultado. Probablemente nunca verá lo que ella dibuja o si realmente tiene algún tipo de habilidad artística. Ella está abierta a probar cosas nuevas, simplemente no la hagas correr. Ver su página de autor aquí. 

 

 

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